• Miguel Ochoa Ramírez

Miguel Esteban, sueño y origen

Un fructífero dúo entre Miguel Esteban y otras localidades manchegas fraguan un inicio memorable para la Feria migueleta, un ensayo para el "Año Grande" que se avecina.



Cuando el escenario de la Elección de la Reina de La Mancha queda nuevamente en silencio, a la espera de que muchos de los que le dieron vida lo reconstruyan otra vez, rejuvenecido y decidido a sorprender, es tiempo de valorar lo que se ha hecho y, sobre todo, de empezar a plantear lo que viene. Lo que quisiéramos que venga.


Antes de reflexionar acerca de la edición 2017 del certamen, es preciso y de justicia hacer un alto y observar; atender al principio, pues este año y el que vendrá son recuerdo de principios. Si bien se nos recuerda —con acertado tino— la relevancia de afrontar el siempre inminente futuro, somos también patria de tradiciones. Como fiel reflejo de La Mancha, también lo es Miguel Esteban. Tierra de raíces. La que muchos sugieren como "cuna de Don Quijote" también supuso el inicio de un punto de encuentro entre los pueblos de la comarca. No obstante, para dicho inicio fue indispensable un precedente, un acontecimiento cuyo medio siglo se ha conmemorado este año: la Coronación de la Reina y Damas de la Feria y Fiestas de Miguel Esteban.


50º Aniversario de la Reina y Damas de Miguel Esteban


Este ha sido un fructífero proyecto. Su abordaje era de vértigo; su organización, "imposible". O eso parecía. Se confió gran parte de la preparación de la gala del 50º Aniversario de las Reinas y Damas locales al grupo de Organización del Certamen Reina de La Mancha. Cierto es que muchos de los elementos que conformaron dicha ceremonia eran similares a los de este concurso, pero todo quedó en un "semejante". El imposible se tornó una hermosa experiencia. La noche del pasado viernes, 1 de septiembre, fue única y, sobre todo, nuestra


Para esta efeméride se procuró, de una forma más cercana y accesible, poner en valor a sus protagonistas, pues ellas dieron un matiz distinto a cada año de la Feria migueleta desde 1967. Dos entrevistas, una al alcalde y a la concejal de Festejos migueletes, y otra a algunas de las Reinas de las Fiestas locales, nos acercaron a los inicios de aquellas ferias de antaño, las primeras de esa "edad moderna" de la Feria, a la que aludía José Sanabrias en los pasados días. Nos descubrieron lo que queda detrás de bambalinas, la historia personal de cada una pues, de la primera a la última, cada Reina y cada Dama de este pueblo y de los que hubiere, tiene la suya. Y esa riqueza de anécdotas es fantástica. Asimismo, aparte de recordar, estos pequeños encuentros nos invitaron a tener expectativas para la posteridad, para seguir fortaleciendo lo que unos cuantos se esforzaron en sembrar.


No fue tarea sencilla reunir a las Reinas y Damas, pues 50 años dan para mucho: nacen nuevas familias e inciertos destinos en otros lugares. Sin embargo, se ha cosechado una generosa participación: 40 Reinas y 76 Damas desfilaron por